Lunes 27 de Marzo | 03:55 hs

TÓPICOS NO

Uceda Leal: “Antes de ir a Madrid hay que llenarse de torería”

'Quiero disfrutar cada momento de mi vida al máximo, dejarme llevar por lo que sienta'

Uceda Leal: “Antes de ir a Madrid hay que llenarse de torería”

"¿Por qué anda tan lento?", me dijo el otro día una compañera de trabajo al verle caminar en un vídeo. "Anda en torero", le contesté.  Ella puso cara de "estos del toro están locos", así que le expliqué que en el toreo lo bueno es lento, al compás, templado, cadencioso. Y que los toreros buenos torean, andan y hasta hablan lento.

Uceda Leal contesta con pausa pero sin parsimonia. Masca nervios para cenar mientras oye las risas de su hijo pequeño, que pasa de salir de la bañera, y asegura que "los nervios no se quitan nunca, porque nunca te acostumbras a torear en Madrid. Con el tiempo aprendes mejor a dominarte, a controlarte, pero cuantas más tardes pasas por Las Ventas, más nervioso te pones la noche antes de torear otra vez".

—¿Y qué hace uno los días previos para aprender a dominarse?

—Simplemente vivir con intensidad, entrenar todo lo posible, tanto en lo físico como en lo mental,  llenarse de torería.

—¿Cómo?

—Mentalizándote para tener sensaciones positivas, imaginarte que estás a gusto delante de un toro, que lo cuajas, que le cortas las orejas. Todo lo que vivas, sueñes e imagines los días antes de Madrid tiene que ser bueno.

—¿Te recuerdas a ti mismo saliendo a hombros por la puerta grande de Las Ventas?

—Fíjate, eso no. No puedo recordarlo porque pasa tan deprisa que no he sido capaz de guardarlo en mi memoria. Recuerdo el momento en el que te dan las dos orejas, la vuelta al ruedo, pero la salida a hombros... es todo demasiado rápido.

—¿Y a qué es comparable el instante en el que el alguacilillo te da las dos orejas en Madrid?

—A nada. Es diferente a cualquier otra sensación que puedas tener en la vida, a cualquier momento de felicidad. Porque en ese instante no solo te sientes feliz, sino también realizado, reconocido. Sientes que todo tu esfuerzo, tu estudio y tu sacrificio han merecido la pena y ninguna otra alegría de la vida suma ambas vertientes.

—Eres uno de esos toreros que llaman "de Madrid", y no solo por haber nacido en el foro. ¿Qué significa eso de que te esperen?

—Lo primero, supone una gran satisfacción y honor, pero también una responsabilidad inmensa porque eso implica que te quieren ver al máximo, que no les basta con que estés bien a secas, sino que debes dar lo mejor de ti. Ser torero de Madrid no sirve para relajarte, sino para espolearte, porque no implica tener nada ganado de antemano.

—¿A qué es leal Uceda?

—A un concepto del toreo que sentí desde que era pequeño y al que no he traicionado nunca, por mucho que sea consciente de que hay otras formas de torear con las que se llega más al público.

—¿Hablamos de ser clásico aunque te acusen de frío?

—Sí. De hecho a mí siempre me han gustado toreros muy clásicos que dicen que han sido fríos. De mí lo han dicho también pero pienso que cuando nos sale el toreo que llevamos dentro el público entra en calor solo.

—Dicen que tu hijo pequeño anda jugando con el capote y la muleta...

—Sí, me hace ilusión verle jugar al toro, porque precisamente el toro es lo que me ha dado todo lo que tengo en la vida. Si luego será torero o no, eso ya se verá, que ponerse delante no es ningún juego.

—Siempre se ha dicho que eres uno de los toreros que mejor visten. ¿Estrenarás traje este martes?

—Sí, un vestido de oro, clásico, con bastante bordado.

—Después de tantas tardes en Madrid, ¿todavía hace ilusión estrenar?

—Sin duda. Quiero disfrutar cada momento de mi vida al máximo, dejarme llevar por lo que sienta. Y eso voy a hacer mañana, dejarme llevar.

Comentarios
CULTORO PROYECTA SL Contacto Publicidad Aviso legal Política cookies
Calle Platerías número 41, Colmenar Viejo 28770 - Madrid - España - redaccion@cultoro.com
Desarrollado por: CMS Peridicos