Domingo 19 de Noviembre | 09:30 hs

CULTORO TV

El año 2017 de... Juan Bautista

Una temporada en la que se ha coronado rey de las Galias arrasando en todas las plazas más allá de los Pirineos y erigiéndose como nombre fundamental en la Iberia

DE VALENCIA A ENCERRONA NIMES

Ovacionado resultó Juan Bautista en su arranque europeo de temporada, en la plaza de toros de Valencia frente al encierro de Alcurrucén. No terminó de romper la corrida, en la que sólo valió un toro y no cayó en manos del francés.

El 15 de abril en Arles Juan Bautista llenó y triunfó. No tuvo opciones de lucimiento frente al primero de la tarde, un animal de García Jiménez que perdió las manos durante toda la lidia y con el que era incómodo estar delante. Se desquitó de ese silencio frente al abreplaza con el cuarto, un toro al que le paseó las dos orejas en una faena maciza, de torero maduro, y en la que anduvo entregado en todo momento el de Arles. Fue una lidia genial, en la que supo marcar los tiempos perfectamente el galo para hincarse de rodillas ya en el toreo a la verónica. También lo hizo en el inicio de faena al igual que por molinetes en el epílogo de ésta. En mitad, dejó tandas de mucho calado por ambas manos que le valieron el doble premio.

Ya el 5 de mayo, en la localidad toledana de Sonseca, cortó Bautista una oreja frente a una nada fácil corrida con el hierro de Jaralta. De ahí, a la primera plaza del mundo, donde hizo el paseíllo en un cartel de campanillas con la corrida de Núñez del Cuvillo y al lado de Alejandro Talavante y Andrés Roca Rey, pero nada ayudó el encierro a un torero en su sazón, sin que terminase de romper el lote del galo. Pero lo mejor aún estaba por venir, porque llegaría su encerrona en Nimes.

CRÓNICA ENCERRONA NIMES

Y llegó la encerrona de Nimes, donde volvió a bautizarse en pelo Juan, algunos años después, con el poso ganado y la ambición más mermada que la del imberbe gozalón que conocía la vida porque hasta de albañil había currado. De poner ladrillos a vivir del toro solo mediaba jugarse la vida unas cuantas veces al año. Y lo comprendió Juan, que aprendió la técnica para ganar en valor, que entrenó la expresión para que dijera más arriesgando menos y que se fue haciendo mayor para ganar en rentabilidad lo que perdía en derroches. Ese Bautista se presentó como si de la frescura novilleril se tratase en su Nimes del alma. Y toreó.

Toreó y ganó. Porque cuando arrastraban a primero y tercero sin orejas había decidido Nimes que mereció la pena la entrada para salir lleno de ese coliseo milenario. Ganó el galo por soplarle verónicas cadentes y darle compás a la humillada clase que anunciaba el de La Quinta sin saber la duración. Ganó Bautista también esa batalla con el de Jandilla, porque tuvo entre las telas a un toro bravo que asentó la vitola de este hierro a base de humillar arrancadas, volcar la cara y empujar con las puntas la tela que templaba Juan. Colocación en los cites, encaje en los embroques, suavidad en los trazos y ni un miserable enganchón.

Se descargó en los riñones el francés en tres derechazos desmayados que bautizaron al toro con toreo de paladear. Nunca faltó la exigencia, la pelea, la imposición exprimidora de la tanda perfecta y la comunión con la grada. Bautizada está Nimes con Bautista. Su plaza, aunque no sea su casa.

Una corrida de Alcurrucén cerró la feria de Pentecostés de la localidad gala de Vic Fezensac, en una tarde en la que puntuó Juan Bautista cortando un apéndice.

En su segunda tarde del año en Madrid, Adolfo fracasó en su presencia isidril. Ni un toro del hierro cárdeno valió para el lucimiento: es más, con instinto zorrón y peligro sordo, se lo puso complicado para el lucimiento a Juan Bautista, que se justificó con creces ante los serios animales. Corrida para el olvido.

Unas horas más tarde, en la localidad abulense de Sotillo de la Adrada, Juan Bautista hizo de nuevo el toreo e indultó un toro de Rehuelga, de nombre ‘Revoltoso’. Era el indulto número 19 en su carrera.

Dio la cara con creces en su compromiso con la de Adolfo Martín en Alicante.  El segundo, primero del lote se Bautista, tuvo más calidad, pero había que pulsearlo mucho porque el animal no terminaba de mantenerse. Toreó con despaciosidad y hondura. El mérito de la faena, en la que hizo el toreo para él, llegó a zurdas. Mató de estocada y paseó oreja de peso. El quinto fue un toro feo de hechuras que en los primeros tercios esperó mucho y pareció que no iba a romper, pero que al final lo hizo gracias a la buena técnica de Bautista. El torero de Arles anduvo entregadísimo, y el trasteo tuvo mucha despaciosidad, muy cosidito siempre al cárdeno. Faena de nota del galo. Lo pinchó una vez y mató de estocada tremenda, cayendo el toro sin puntilla. De no haberlo pinchado, le corta el doble premio. Paseó oreja.

Cuatro días más tarde, reaparecía José Pedro Prados "El Fundi” en la plaza de toros francesa de Istres y lo hacía al lado de dos toreros muy queridos en El Palio como Enrique Ponce y Juan Bautista frente a un encierro de Juan Pedro Domecq.Y hasta cuatro orejas paseó el momentazo templado de Bautista

Especialmente se lució con el sexto, porque de principio a fin su lidia fue un espectáculo total. Saludado por Juan Bautista con dos largas cambiadas en el tercio y un ramillete de chicuelinas en los medios. El quite por jalabertinas se acogió con entusiasmo, lo mismo que el tercio de banderilla compartido por el torero de Arles con El Fundi. De rodillas los redondos de inicio de una faena larga, intensa, repleta de muletazos de magnífica expresión y remate,  entregado el toro a la soberbia lección de un torero pleno de sabor y saber. Estocada recibiendo, dos orejas y vuelta al ruedo al toro. Apoteosis final para una Feria ejemplar en muchas cosas.

De ahí, directamente a Pamplona, donde no tuvo demasiada suerte con su lote de Cebada Gago y escuchó aplausos en su segundo ejemplar. Dos orejas pasearía en la localidad gala de Éauze frente a un encierro con el hierro de José Luis Pereda, trenzando siete días más tarde el paseíllo en tierras manchegas para recordar a Ignacio Sánchez-mejías en la plaza en la que perdió la vida: Manzanares. Un premio fue el resultado del soso encierro de Mollalta lidiado, pero lo mejor aún estaba por llegar en su temporada.

CRÓNICA MONT DE MARSAN

Tres y un rabo a los cárdenos de La Quinta. Fue en Mont de Marsan, en una feria de la Magdalena que hizo justicia con el galo: Bautista cuajó al importante cuarto desde que saltó a la arena francesa hasta que dio la vuelta al ruedo arrastrado por el tiro de mulillas. Y el diestro se hizo sitio en la historia de esta plaza, cortando los máximos trofeos a un toro por primera vez desde 1974. Su labor estuvo basada en la suprema ligazón y la largura del trazo, como recurso del francés para aprovechar las hondas embestidas de su oponente

Encontró pronto la distancia Bautista, supo precisar los toques, le perdió pasos a la reposición y se sobrepuso sin un mohín al traguito al que le invitó el de La Quinta. Pasó lo suyo Juan, y no se enteró ni Blas. Porque hoy tocó ser profesional y demostrar el momento, aunque se jugase la vida sin trampa ni cartón. El profesional que lo vio seguro que lo guarda en la retina.

DE SEGUNDA TARDE EN MONT A LOGROÑO

Una oreja fue el resultado de su segunda tarde en el abono de Mont de Marsan, porque el lote de Torrealta al que le tocó hacer frente no le prestó demasiadas opciones. Tampoco lo hizo, unas horas más tarde, el 23 de julio, la corrida de Pedrés que le tocó lidiar también en tierras galas, concretamente en Saint Vicent de Tyrosse.

Seis días después, en la localidad navarra de Tudela, paseó dos orejas de un serio ejemplar ded Hermanos Fraile Mazas, lo que le hizo ser fuerte también no solo frente a las figuras del toreo, sino frente a todo tipo de toros y encastes, de ahí radica la importancia de un auténtico temporadón.

Otro hito en su campaña llegó el 13 de agosto, jornada en la que Bautista dio en Dax una mañana de figura y se fue minutos más tarde al helicóptero para torear por la tarde en la plaza de toros de Calatayud. Aunque en Dax no terminó de romper una corrida de Montalvo, el francés sacó fruto en el quinto, cortando una meritoria oreja.

Una más que digna actuación dejó frente a un toro al que le arrancó una oreja e incluso lo banderilleó dando muestra de todas sus facultades. Por ambos lados lo pasaportó con lucidez y temple, llegando arriba el galo y conectando con la afición. Por la tarde, en Calatayud, paseó una oreja de su primero, Ejemplar de Buenavista al que pasaportó una faena en la que con pulso y suavidad condujo las embestidas del astado, mejores por el pitón izquierdo.

El martes, 15 de agosto, Rafael Rubio “Rafaelillo” y Juan Bautista, mano a mano, hacían el paseíllo en la plaza de toros de Béziers para el cierre de la feria francesa. Un experto en “miuras” y una figura en Francia se enfrentaban en duelo al hierro de Zahariche en una de las corridas más tradicionales para la afición francesa.

Una oreja paseó Bautista del segundo bis, decidiendo correr turno tras devolverse el titular por evidente falta de fuerzas. Fue en una faena compacta en la que el torero ayudó a tirar hacia adelante al animal. Dejó su técnica impoluta impregnada en una labor en la que el astado no le tocó los chismes en ningún momento. Tras estocada, el galo paseó premio al cariño de la afición. No tuvo suerte con el protestado cuarto, un animal en el que fue silenciado. Una nueva oreja cortó Bautista del último de la corrida, un sobrero de José Cruz al que le tenía cortado los máximos trofeos pero solamente le paseó un premio. Por ambos lados tuvo temple el toreo del de Arles. Tarde sobresaliente para el torero galo.

Doble tarde y doble triunfo ofreció también en la localidad burgalesa de El Burgo de Osma los días 16 y 17 de agosto, alternando con dos corridas con los hierros de Fernando Peña. El 26 de agosto, en la ciudad jiennense de Sabiote, trenzó el paseo frente a un encierro de Gregorio Garzón al que paseó premio.

Emotivo fue el triunfo de Bautista en una de las plazas talismán de sus apoderados esta campaña: Colmenar Viejo. Por fregolinas quitó Bautista en un alarde de compromiso y ajuste, antes de arrancarse con los palos y soplar tres pares de gran verdad. Tenía movilidad el de Vegahermosa, y lo aprovechó el galo, que fue todo suavidad para desgranar las series con la mano derecha, con golpes de efecto por detrás para que no se olvidarse la grada de que allí pasaban cosas. Lo disfrutó Bautista, que embarcó muy en corto y con seguridad, siempre encajado, siempre con el peso descargado en los riñones y los talones hundidos en la arena. Mucha verdad la de Juan, que le colocó una estocada contraria de rápido efecto para pasear las dos orejas tras aviso.

Dos días más tarde, ya el 1 de septiembre, hizo el paseíllo en el municipio alcarreño de Sacedón, donde cortó dos orejas a la corrida de Cayetano Muñoz. El día 2 sería en Bayona donde dejó otra obra para el recuerdo.

El cuarto de la tarde fue un toro noble, con calidad pero sin finales, al que Juan Bautista cuajó ya de inicio. El torero de Arles dejó otra de las grandes faenas de su año en Francia. De rodillas lo toreó a la verónica de forma sublime, llevándolo por tapatías al caballo y dejando un inicio de faena muy clásico. Se recreó por abajo crujiéndose en la proposición y en la ejecución Bautista, que culminó con una emocionante estocada recibiendo que fulminó la vida del toro. Las dos orejas fueron unánimes.

Regresaba a Arles, ya el 9 de septiembre, para hacer el paseíllo en la plaza en la que es apoderado dentro de la tradicional goyesca al lado de Juli y Cayetano, cortando una oreja a su primer astado de Domingo Hernández. Un día más tarde, se enfrentó a un encierro con el hierro de Feranno Peña para salir en hombros en San Martín de Valeiglesias, trenzando también el paseo el 14 de septiembre en Guadalajara frente a un encierro de Monte la Ermita del que se llevó un apéndice. El 15 de septiembre toreó junto a Cayetano en la localidad toledana de Madridejos, plaza en la que también triunfó frente a un astado de Carlos Charro al que desorejó.

De ahí, a un doblete de excepción, protagonizado en la siempre fiel Nimes. El sábado 16 por la mañana, sustituía Bautista al herido Antonio Ferrera en un festejo matinal en el que tomaba la alternativa Andy Younes. Alejandro Talavante completaba el cartel con un encierro de Núñez del Cuvillo como materia prima ganadera para la ocasión que le sirvió a Jalabert para salir en hombros junto al toricantano en lo que fue su Sexta puerta de los Cónsules consecutiva. Un día más tarde, perdió por la espada el premio grande precisamente en el mismo coso, donde toreó para pasear una oreja y dar una vuelta al ruedo tras dos avisos después de cuajar sin espada a su segundo ejemplar de Victoriano del Río.

Ese gran preludio sería la clave para su vuelta al escenario de La Ribera de Logroño, en el que cuajaría un toro de Victorino Martín tal y como narramos a continuación.

CRÓNICA LOGROÑO

El torero que es figurón por méritos propios en Francia y que se ha ganado su sitio entre los grandes en España a lo largo de toda su trayectoria, volvió a dejar claro en 2016 que su sitio no se negocia, sino que se otorga por justicia. Y así lo vio fructificado el aficionado con su inclusión en las grandes Ferias de la temporada –a pesar de excepciones como Sevilla o Santander, que lo han dejado injustamente fuera-. Se sintió Bautista en su año, en el que una vez más Francia lo ha alzado a los altares de la gloria.

Lo demostró con creces en 2016 en su encerrona en Palavás, lo reiteró días más tarde cortando una oreja a un toro de Montealto en San Isidro, lo repitió veinte días más tarde saliendo por la de los Cónsules de Nimes con cuatro orejones y también con la doble salida por esa misma puerta en septiembre, cortando un rabo a un toro. Arles, la que es su casa y su plaza, también vivió y ha vivido esta campaña de 2017 las mieles de su toreo cuasi magistral.

Cuando por parte de los aficionados se está pidiendo a los toreros que asuman responsabilidades y compromisos, una figura reconocida en Francia lo ha venido haciendo sin tapujos en los últimos años y lo volvió a refrendar en su final de temporada. Logroño fue clave de ese entendimiento para el aficionado de un torero que, sin hacer ruido, ha ido cuajando una temporada de figura del toreo.

Fue su segundo toro al que desorejó, siendo premiado el animal con la vuelta al ruedo en el arrastre. Número, 90, de nombre Verdadero, al que se pidió el indulto tras un trasteo sublime del francés, con tandas soberbias de naturales, toreando relajado y con la planta asentada. Faena magistral. Momento clamoroso, incluso pidiendo el perdón de la vida al animal. Dos avisos, estoconazo recibiendo, doble premio al torero y vuelta al animal en el arrastre. Otra oreja paseó de su primero, pero la pequeña-gran historia del francés acababa de poner la guinda a la campaña.

CORELLA, LAS ROZAS Y MADRID

Corella sería la siguiente cita de su temporada el 24 de septiembre, tarde en la que se enfrentó a un serio encierro de Julio de la Puerta que no colaboró nada para el triunfo. Seis días más tarde, haría frente en Las Rozas a una corrida de Adolfo Martín en la que el segundo de su lote le ofreció embestidas para soñar el toreo como así hizo Juan, preludio que no continuaría al día siguiente en el remate de su temporada en la primera plaza del mundo: Madrid. Juan Bautista y Paco Ureña, mano a mano, se enfrentaron a un encierro de Adolfo Martín muy deslucido salvado por la cierta potabilidad de los dos primeros. Pero eso no tapó una temporada de figura del toreo del matador galo.

TEXTO FINAL

Sin hacer ruido. Entró Bautista por la puerta de la sustitución, con la tremenda responsabilidad que cubrir la baja de Antonio Ferrera, base de los carteles de Otoño y uno de los grandes triunfadores de la temporada, y en el cartel más esperado de la Feria, el del mano a mano con Paco Ureña y los toros de Adolfo Martín. Y aunque la temporada de Juan Bautista habla por sí misma (Nîmes, Arles, Bayona, Mont-de-Marsan, Ailcante, Colmenar Viejo y Logroño, entre otras), pareció llegar a Madrid sin hacer ruido, como si todos sus triunfos fueran poco argumento para entrar por derecho propio en Las Ventas, cuando el francés no ha dejado de demostrar, por activa y por pasiva (y con toros de todos los pelos, TODOS), que está en su mejor momento de madurez y capacidad.

Durante todo el año, de principio a fin, ha exhibido su magisterio frente a todo tipo de ganaderías, de hierros y encastes. Santa Coloma, Núñez, Murube, Albaserrada- Saltillo, Domecq y Atanasio-Lisardo.

Ha firmado hitos a lo largo de la campaña y no solo el Coliseo y su Puerta de los Cónsules por mayo testificaron el temporadón que lleva, sino que Istres y Mont de Marsan dieron fe entre junio y julio de su momentazo, especialmente una Feria de la Magdalena en la que cortó un rabo a un toro de La Quinta en una de las faenas de su vida.  Tres orejas en Éauze, una en Vic a una corrida de terrorífica estampa de Alcurrucén… y los llenos que consigue en cada compromiso. Diez tardes galas, seis salidas a hombros. Imparable.

Como la figura que es más allá de los Pirineos y el trato de respeto máximo que en la piel de toro se le profesa, ha pasado con máxima dignidad en el último mes por cosos como Dax, Bayona y Béziers, terna de plazas para el recuerdo de su palmarés.

Pero lo realmente importante del mes de agosto radicó en su compromiso de Béziers: un matador de su talla, figura gala, afrontó triunfal otro reto de envergadura en su carrera al matar la corrida de Miura en duelo con Rafaelillo. El torero de Arles volvió a sumar en su pedigrí de variedad de encastes agrandándolo a otros que ya ha matado este año como La Quinta, Adolfo o Murube.

Cuatro citas cruciales tuvo septiembre en las Galias: Bayona, Arles y la doble actuación de Nimes, que pudo ser doble Puerta de los Cónsules si la espada entra en la segunda mañana. Tres bastiones de máxima seriedad en los que mostró la madurez de excelencia y magisterio que atraviesa Bautista. Hasta que llegó Logroño.

 

4
0
Comentarios
CULTORO PROYECTA SL Contacto Publicidad Aviso legal Política cookies
Calle Platerías número 41, Colmenar Viejo 28770 - Madrid - España - redaccion@cultoro.com
Desarrollado por: CMS Peridicos